Prolapso uterino en vacas (Prolapsus Uteri)
El prolapso uterino es una afección clínica aguda que suele producirse en las 24 horas posteriores al parto y representa una amenaza directa para la vida de la vaca. Requiere una intervención veterinaria inmediata y experta en condiciones de campo. Si no se trata o se maneja de forma inadecuada, puede provocar complicaciones graves o incluso la muerte.

Fisiopatología
El prolapso uterino consiste en la eversión completa del útero a través del cuello uterino y la vagina, lo que da lugar a su protrusión fuera del cuerpo. Esta afección se desarrolla con mayor frecuencia en el posparto y está asociada a los siguientes factores de riesgo:
• Distensión uterina excesiva (p. ej., gestación gemelar, hidropesía de las membranas fetales),
• Atonía uterina (p. ej., secundaria a hipocalcemia),
• Decúbito en una superficie inclinada,
• Fuertes pujos abdominales (p. ej., debido a la retención de placenta o sus restos),
• Dilatación cervical persistente.
Signos clínicos y diagnóstico
• Una masa grande, típicamente el útero (y ocasionalmente tejido vaginal), es visible protruyendo a través de la vulva,
• El útero prolapsado puede estar sucio, traumatizado o incluso necrótico,
• Los signos sistémicos comunes incluyen depresión, taquicardia, hipotermia y, potencialmente, signos de shock,
• El animal puede mostrar inquietud, dificultad para orinar o defecar e intentos de tumbarse,
• A menudo se presentan signos de deshidratación y desequilibrios electrolíticos.
Manejo veterinario paso a paso
1. Evaluación del estado general
• Evaluar los parámetros vitales (frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, temperatura),
• Evaluar el estado de hidratación, la capacidad de respuesta y la perfusión tisular,
• Considerar el shock hipovolémico o séptico e iniciar la fluidoterapia si está indicada.
2. Sedación y anestesia
• Administrar sedación (p. ej., xilacina) y realizar anestesia epidural (p. ej., lidocaína en L4–S1) para:
◦ Prevenir más pujos,
◦ Facilitar la manipulación,
◦ Minimizar el dolor.
3. Limpieza uterina
• Lavar suavemente el útero utilizando agua estéril fría con antisépticos añadidos (p. ej., permanganato de potasio, acriflavina),
• Eliminar restos, coágulos de sangre y cualquier tejido placentario retenido.
4. Reposicionamiento uterino
• Colocar a la vaca en posición de pie (o elevar los cuartos traseros si está en decúbito),
• Reposicionar cuidadosa y gradualmente el útero, comenzando por los cuernos y luego el cuerpo uterino,
• Inspeccionar en busca de laceraciones, rupturas o torsión uterina,
• Realizar un masaje uterino interno para asegurar la correcta colocación anatómica de los cuernos uterinos.
5. Prevención de la recurrencia
• Aplicar una sutura de retención (p. ej., punto de Buhner),
• También pueden utilizarse vendajes de compresión o correas de soporte abdominal cuando sea necesario.
6. Tratamiento farmacológico y cuidados de apoyo
• Antibióticos sistémicos (p. ej., penicilina, oxitetraciclina),
• Antiinflamatorios no esteroideos (AINE; p. ej., flunixin meglumine, ketoprofeno),
• Corrección de la hipocalcemia con borogluconato de calcio intravenoso,
• Fluidoterapia con cristaloides isotónicos (p. ej., NaCl al 0,9%, solución de Ringer).
7. Seguimiento post-tratamiento
• Monitoreo continuo durante las 24–48 horas posteriores a la intervención,
• Observar la ingesta de alimento, los signos vitales, la micción y la defecación,
• Programar un examen de seguimiento en unos pocos días.
Pronóstico
El pronóstico varía de reservado a favorable.
Los indicadores pronósticos negativos incluyen:
• Intervención tardía,
• Trauma mecánico en el útero (p. ej., laceraciones),
• Infecciones secundarias o peritonitis,
• Insuficiencia circulatoria o hipocalcemia concurrente.
Complicaciones potenciales
1. Infecciones:
• Endometritis, metritis, piómetra,
• Vaginitis, cervicitis
2. Peritonitis:
• Debido a la ruptura o perforación uterina
3. Sepsis:
• Progresión rápida de una infección sistémica
Shock hipovolémico o séptico
5. Trastornos metabólicos:
• Más comúnmente hipocalcemia (frecuentemente asociada al prolapso uterino)
6. Infertilidad o trastornos reproductivos:
• Retraso en la involución uterina, quistes ováricos, subfertilidad, adherencias intraabdominales

Consejos prácticos y medidas preventivas
• Manejo nutricional durante el periodo periparto – enfoque en la prevención de la hipocalcemia y el balance energético negativo,
• Evitar una condición corporal excesiva en las vacas secas,
• Brindar asistencia durante el parto solo cuando sea necesario y evitar la tracción excesiva,
• Tratamiento rápido de la retención de placenta y la paresia posparto,
• Asegurar suelos limpios, secos y nivelados para las vacas durante el periodo posparto.

DVM, Michał Barczykowski


