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Animal Breeding Veterinaria 2025-01-17

Control hormonal de la reproducción bovina

Hoy en día, es imposible imaginar la gestión de la reproducción y la cría de vacas lecheras sin la introducción de programas hormonales. El control hormonal de la reproducción ofrece numerosos beneficios, de los cuales los más importantes son:

Una gestión de la explotación más sencilla – El ganadero sabe cuándo se producirá la cubrición o cuándo tendrán lugar las medidas preventivas, como las vacunaciones.

Reducción significativa de los errores humanos – Por ejemplo, celos no detectados, que pueden ocurrir por la noche.

Permitir un mejor control sobre la situación de la explotación – Las visitas regulares de reproducción, al menos cada dos semanas, facilitan mucho el seguimiento de, por ejemplo:
a. Alimentación – Los errores nutricionales afectan rápidamente a la reproducción.
b. Salud – Las visitas regulares ayudan a evaluar la salud de terneros, novillas y vacas, detectando a menudo problemas que el personal puede no notar.
c. Prevención e higiene – Por ejemplo, comprobar la limpieza de los cubos de los terneros, los establos y los desinfectantes utilizados.

Mejora de la fertilidad del rebaño y de la eficiencia de la cría – Al examinar regularmente un rebaño determinado, lo conocemos y sabemos cuándo inseminar después de un programa dado, es decir, determinamos el momento óptimo para la cubrición.

En este punto debemos detenernos y prestar atención al hecho de que, aunque un programa determinado nos indique que debemos inseminar en un momento dado, y comprobamos que la mayoría de las vacas de este rebaño están disponibles para la cubrición en otros momentos, las cambiamos y las ajustamos a un rebaño determinado. En muchas ocasiones, cambiar el momento de la inseminación, por ejemplo de la mañana a la tarde, ha mejorado la tasa de preñez y el aumento de la PR en nuestro rebaño.

Unificación del ciclo sexual de las vacas del rebaño, cuyo resultado final es la sincronización del celo.

Los programas hormonales que utilizamos, como:

Presynch

Double Ovsynch

– G7G

– G6G

– G5G

Uno de los retos para el veterinario que gestiona la reproducción en rebaños lecheros es elegir el programa hormonal adecuado entre las numerosas variantes y modificaciones del programa OVSYNCH. Al empezar a trabajar con una nueva granja, adaptamos el programa a las necesidades del rebaño. A veces, el primer programa aplicado funciona muy bien, mientras que otras veces tenemos que experimentar y ajustar. Los animales son organismos vivos y nadie puede decirme que lo que funciona para un rebaño funcionará siempre en otro lugar.

En mi opinión, el parámetro clave a la hora de elegir un programa es la frecuencia del examen del rebaño. La regularidad de las pruebas es un elemento importante que influye en el éxito de la cría en el rebaño. Creo que para gestionar y controlar con éxito la reproducción del ganado lechero, las visitas deben realizarse semanal o quincenalmente. Esto permite un control total sobre el estado de los órganos reproductores de los animales, tanto justo después del parto como en etapas posteriores de la lactancia. Las visitas regulares nos permiten controlar y modificar el tratamiento de los animales problemáticos, como los que presentan quistes o anestro. Con revisiones menos frecuentes, estas vacas suelen descuidarse.

Además, es importante que exista una buena cooperación entre el veterinario y el criador o zootécnico, y asegurar la administración sistemática de los tratamientos hormonales.

Una práctica habitual es también cambiar el programa tras una inseminación ineficaz. Por ejemplo, cuando empiezo con el programa Double Ovsynch, no utilizo el mismo programa para las vacas que no están preñadas tras la primera inseminación. En su lugar, puedo utilizar dispositivos intravaginales o cambiarlas al programa G7G. Sin embargo, debemos tener cuidado con los tiempos para evitar prolongar el periodo de lactancia.

También es crucial preparar a las vacas antes de iniciar la cubrición. Antes de iniciar cualquier programa hormonal, el animal debe ser examinado clínicamente. Aquí es donde la ecografía desempeña un papel inestimable.

¿Por qué?

El primer examen se realiza unos 14 días después del parto – Con la ecografía podemos evaluar eficazmente el contenido del útero y su proceso de involución.

En los días 21-30 (a veces días 30-40, dependiendo de la frecuencia de las visitas) después del parto, la ecografía nos permite:
– Evaluar las estructuras ováricas, ayudándonos a decidir si iniciar el programa o tratar afecciones como la disfunción ovárica.
– Evaluar el final de la involución uterina. Un problema común es la infección uterina o las estructuras patológicas en el útero, como abscesos o cicatrices de un parto difícil. Un diagnóstico adecuado nos ayuda a aplicar el tratamiento y a preparar mejor el útero para la inseminación.

Figura 1 Inflamación del útero

En nuestra práctica, utilizamos la ecografía para monitorizar el progreso del programa hormonal.

Figura 2 Cuerpo lúteo con cavidades y pequeñas vesículas

Independientemente del tamaño del rebaño, cada animal es examinado siempre con ecografía antes de la inseminación. Nos centramos en el tamaño del folículo, su estructura y la claridad del moco, si es visible. Utilizamos especialmente la función «FOLÍCULO» para determinar el momento óptimo para la cubrición.

Figura 3 Folículo ovulatorio

Resumen

Los programas hormonales en la cría de ganado ayudan a regular el ciclo estral, mejorar los resultados reproductivos y agilizar la gestión de la explotación. Un programa adecuadamente seleccionado, junto con la eliminación de las enfermedades que afectan a la salud del rebaño, es clave para mejorar significativamente los parámetros reproductivos y, en consecuencia, aumentar la producción de leche.

DVM, Michał Barczykowski

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