Mortalidad embrionaria
La mortalidad embrionaria es una causa significativa de trastornos de la fertilidad en las vacas lecheras. Distinguimos la pérdida embrionaria temprana, que ocurre antes del reconocimiento materno de la gestación a través de la producción de interferón tau, y la pérdida embrionaria tardía, que tiene lugar después de que la hormona ya ha sido secretada.
¿Cuál es el papel del interferón tau?
El interferón tau proporciona una señal antiluteolítica al organismo materno, previniendo la luteólisis del cuerpo lúteo y niveles insuficientes de progesterona. Una concentración adecuada de progesterona es crucial para la implantación del embrión y el mantenimiento de la gestación.
Causas relacionadas con la vaca:
• Trastornos de la implantación que provocan asincronía entre el embrión y el entorno uterino
• Enfermedades infecciosas, p. ej., IBR, BVD, clamidiosis o fiebre Q
• Nutrición inadecuada con contenido excesivo de proteínas, lo que provoca la acidificación del entorno uterino y una disminución del pH
• Niveles insuficientes de progesterona
• Presencia de folículos ováricos persistentes
• Daño endometrial
• Función secretora anormal de la mucosa uterina
• Trastornos del ciclo ovárico y ovulaciones prematuras
Causas relacionadas con el embrión:
• Desarrollo y maduración embrionaria anormal
• Síndrome DUMPS: una mutación genética que provoca la muerte embrionaria alrededor de los días 35–40 de gestación
• Anomalías morfológicas del embrión
• Defectos cromosómicos de los espermatozoides
• Defectos genéticos
• Trastornos de la división cromosómica
También debe recordarse que la pérdida embrionaria puede ser el resultado de errores en la administración de hormonas, como la administración de una hormona inapropiada a una vaca gestante, lo que provoca la luteólisis del cuerpo lúteo. Esto ocurre con mayor frecuencia debido a registros de cría o reproducción mal mantenidos por parte del ganadero.
Consecuencias de la mortalidad embrionaria:
• Reducción de la fertilidad femenina
• Deterioro de los indicadores de rendimiento reproductivo, incluida la tasa de gestación (PR)
• Necesidad de inseminaciones repetidas
• Alteración del equilibrio hormonal y del ciclo ovárico
• Pérdidas económicas
Diagnóstico:
• En primer lugar, una evaluación exhaustiva del ciclo ovárico y del comportamiento de estro observado, así como el ajuste de la dieta a la etapa de producción de las vacas, especialmente durante el periodo seco
• Examen ecográfico de gestación temprana para evaluar el desarrollo de la gestación y la viabilidad del embrión
• Seguimiento de la aparición del estro y su repetibilidad
• Análisis del pienso
• Pruebas de enfermedades infecciosas dentro del rebaño e implementación de programas de vacunación específicos
• Uso de aplicaciones de gestión reproductiva
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¿Cómo podemos mejorar la situación?
• Tratamiento hormonal destinado a normalizar los niveles de progesterona
• Uso de dispositivos intravaginales liberadores de progesterona
• Implementación de programas hormonales y sincronización del estro
• Administración de GnRH durante y después de la inseminación, lo que aumenta la concentración de progesterona y favorece el mantenimiento del cuerpo lúteo

DVM, Michał Barczykowski



