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Agricultura Animal Breeding Veterinaria 24 de julio de 2025

Prolapso uterino en vacas (Prolapsus Uteri)

El prolapso uterino es una afección clínica aguda que suele producirse en las 24 horas posteriores al parto y representa una amenaza directa para la vida de la vaca. Requiere una intervención veterinaria inmediata y experta en condiciones de campo. Si no se trata o se maneja de forma inadecuada, puede provocar complicaciones graves o incluso la muerte.

Fisiopatología

El prolapso uterino consiste en la eversión completa del útero a través del cuello uterino y la vagina, lo que da lugar a su protrusión fuera del cuerpo. Esta afección se desarrolla con mayor frecuencia en el posparto y está asociada a los siguientes factores de riesgo:
• Distensión uterina excesiva (p. ej., gestación gemelar, hidropesía de las membranas fetales),
• Atonía uterina (p. ej., secundaria a hipocalcemia),
• Decúbito en una superficie inclinada,
• Fuertes pujos abdominales (p. ej., debido a la retención de placenta o sus restos),
• Dilatación cervical persistente.

Signos clínicos y diagnóstico

• Una masa grande, típicamente el útero (y ocasionalmente tejido vaginal), es visible protruyendo a través de la vulva,
• El útero prolapsado puede estar sucio, traumatizado o incluso necrótico,
• Los signos sistémicos comunes incluyen depresión, taquicardia, hipotermia y, potencialmente, signos de shock,
• El animal puede mostrar inquietud, dificultad para orinar o defecar e intentos de tumbarse,
• A menudo se presentan signos de deshidratación y desequilibrios electrolíticos.

Manejo veterinario paso a paso

1. Evaluación del estado general
• Evaluar los parámetros vitales (frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, temperatura),
• Evaluar el estado de hidratación, la capacidad de respuesta y la perfusión tisular,
• Considerar el shock hipovolémico o séptico e iniciar la fluidoterapia si está indicada.

2. Sedación y anestesia
• Administrar sedación (p. ej., xilacina) y realizar anestesia epidural (p. ej., lidocaína en L4–S1) para:
◦ Prevenir más pujos,
◦ Facilitar la manipulación,
◦ Minimizar el dolor.

3. Limpieza uterina
• Lavar suavemente el útero utilizando agua estéril fría con antisépticos añadidos (p. ej., permanganato de potasio, acriflavina),
• Eliminar restos, coágulos de sangre y cualquier tejido placentario retenido.

4. Reposicionamiento uterino
• Colocar a la vaca en posición de pie (o elevar los cuartos traseros si está en decúbito),
• Reposicionar cuidadosa y gradualmente el útero, comenzando por los cuernos y luego el cuerpo uterino,
• Inspeccionar en busca de laceraciones, rupturas o torsión uterina,
• Realizar un masaje uterino interno para asegurar la correcta colocación anatómica de los cuernos uterinos.

5. Prevención de la recurrencia
• Aplicar una sutura de retención (p. ej., punto de Buhner),
• También pueden utilizarse vendajes de compresión o correas de soporte abdominal cuando sea necesario.

6. Tratamiento farmacológico y cuidados de apoyo
• Antibióticos sistémicos (p. ej., penicilina, oxitetraciclina),
• Antiinflamatorios no esteroideos (AINE; p. ej., flunixin meglumine, ketoprofeno),
• Corrección de la hipocalcemia con borogluconato de calcio intravenoso,
• Fluidoterapia con cristaloides isotónicos (p. ej., NaCl al 0,9%, solución de Ringer).

7. Seguimiento post-tratamiento
• Monitoreo continuo durante las 24–48 horas posteriores a la intervención,
• Observar la ingesta de alimento, los signos vitales, la micción y la defecación,
• Programar un examen de seguimiento en unos pocos días.

Pronóstico

El pronóstico varía de reservado a favorable.
Los indicadores pronósticos negativos incluyen:
• Intervención tardía,
• Trauma mecánico en el útero (p. ej., laceraciones),
• Infecciones secundarias o peritonitis,
• Insuficiencia circulatoria o hipocalcemia concurrente.

Complicaciones potenciales

1. Infecciones:
• Endometritis, metritis, piómetra,
• Vaginitis, cervicitis

2. Peritonitis:
• Debido a la ruptura o perforación uterina

3. Sepsis:
• Progresión rápida de una infección sistémica

Shock hipovolémico o séptico

5. Trastornos metabólicos:
• Más comúnmente hipocalcemia (frecuentemente asociada al prolapso uterino)

6. Infertilidad o trastornos reproductivos:
• Retraso en la involución uterina, quistes ováricos, subfertilidad, adherencias intraabdominales

Consejos prácticos y medidas preventivas

• Manejo nutricional durante el periodo periparto – enfoque en la prevención de la hipocalcemia y el balance energético negativo,
• Evitar una condición corporal excesiva en las vacas secas,
• Brindar asistencia durante el parto solo cuando sea necesario y evitar la tracción excesiva,
• Tratamiento rápido de la retención de placenta y la paresia posparto,
• Asegurar suelos limpios, secos y nivelados para las vacas durante el periodo posparto.

DVM, Michał Barczykowski

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